A miña terra

A miña terra esperta e saúda con raios que tremen ao sol de tan tímidos.
Nai amorosa e humilde na súa xenerosidade e abundante na
súa simplicidade. Tras unha noite de tempestades e de ventos
fiumentos o novo día é un berce que mece docemente
tra-la chuvia ao arco da vella que perfila nun novo horizonte
promesas de celebracións asentadas pacíficamente no meu interior.


A miña terra acolle e agasalla panoramas fermosos que invitan
a respirar. Protexe ríos e fragas, montes e mares, indómita
forza que preserva o meu legado animándome a comprender
que o que me ofrece é o que debo de manter para quen
camiña detrás de mín, así como quen me precedeu xuroulle
lealtade aos meus pasos e aos meus beneplácitos nela.


A miña nai é costa e interior, é peixe fresco e vides doces,
a sabor a antergos evocados e lembrados no meu paso
por muiños conservados, é homenaxe nas restauracións
e fala nos beizos dos nenos. Historias de meigas e de
luceiros camiñantes nas escuridades do camiño, é arume
a terra mollada impregnando os sentimentos.


É creatividade ao descoberto e limpeza nas meixelas
nas que se dilúen as gotas de auga lavando amarguras
cando caen tan miudiñas que síntense tenras. É bravura
con determinación e sentimento " jerrilleiro " cando atacan
a súa compostura. É forza da natureza defendendo os
seus espazos indómitos, é doce nas súas entregas.


¡A miña terra, a miña terra, qué ledicia
pertencer a súa esencia, qué bonito camiñar
na súa estela, qué manto me protexe durmindo
baixo a súa lúa e as súas estrelas, qué privilexio
amencer baixo a súa cantiga titiriteira!
Orgullo son baixo a súa infinita, namorada e protectora beleza.




S., 17 de maio de 2013, Día Das Letras Galegas

Día Das Letras Galegas, homenaxe a Roberto Vidal Bolaño

Escritor e dramaturgo polifacético, nunca esquecerei cómo e de qué xeito as súas verbas transportaron emocións de suspiros que impactaron directamente no meu corazón lendo a súa obra e máis tarde admirando, recreando e vivindo transportada en imaxes que me souberon a auténtico eses films tan entrañables como foron e son " A lingua das Bolboretas " e a magnífica " Sempre Xonxa ".

Parabéns a todo-l@s que aman a esta nosa terriña meiga, que continúa a mostrarnos e a agasallarnos coa súa máxica beleza a importancia de seres pólas que seguen a alimentar raíces que temos a obriga de ocuparnos en manter e darlle unha continuidade que saiba a legado digno, coma somos nos, éstes que aquí e agora habitan esta terra nai.

S., 17 de maio de 3013

O texto é un poema, un fragmento en realidade, da obra de Vidal Bolaño " Laudamuco, señor de ningures ". Escollín para publicar neste blog unha obra realizada por nenos e nenas orientados por profes interesados na educación e na creatividade de pequenos grandes galegos, por póliñas que seguirán a alimentar raíces que imos construindo e mantendo para que non se esquezan da importancia da terra que nos acolle a todos. Grazas a " Pementeiradas " pola vosa labor de continuidade e de crenza na boa orientación educacional.


Confraternización caminante

Será que el tiempo está tan revuelto que desestabiliza hasta al caminante más avezado, no lo sé, el caso es que me ha dado tanto el sol y tan repentinamente este fin de semana pasado que he acabado postrada en la cama con fiebre, algo que no experimentaba hace tantísimos años que la experiencia me supo a vieja conocida con sabor a novedad. No sé muy bien si es por algo que comí o por insolación, el caso es que acabé con síntomas gripales en primavera y con un estado febril que hacía años que no padecía y que me obligó a permanecer en la cama teniendo que anular todo el trabajo de un día porque sinceramente no podía ni con mi alma; es terrible sentirse sin salud y no tuve otra más que dejar salir a la queja medio en rumores mientras me salía espontaneamente llamar a mi mamá como si fuese una niña pequeña. Será la edad o que una ya no está para todos los trotes, el caso es que no me gusta nada sufrir ese tipo de vulnerabilidad que me dejó tan indefensa como un pajarito y de la que todavía no me siento recuperada aunque afortunadamente pude retomar el trabajo y aquí sigo, de momento torpemente en pié y mejorando.

Ahora que parece que el ser vuelve a su ser, valga la redundancia, todavía débil y con el cuerpo dolorido, me permito recordar un fin de semana en el que se combinaron actividades varias, desde una pateada corta con bar por el medio y papatoria deliciosa y nada conveniente para una cena, a una ruta larga al día siguiente acompañados de unos intensos tonos de sol al que todavía no estamos adaptados con tanto vaivén climatológico y compra de diversos panes que acompañarían a los caminantes en sus viandas.

No pudimos terminar la ruta como yo quería, todavía no tengo la exploración terminada y lo que hicimos resultó ser más largo de lo que calculé en un principio; tampoco era una ruta terminada ya que todavía estamos intentando unir los tramos que vamos explorando durante las últimas cuatro semanas y resulta bastante complicado por ser una población muy habitada, con lo cual el asfalto es cada vez más presente y se anulan cada vez más aquellos caminos a pié que antes unían las poblaciones por medio de senderos pintorescos y todavía rurales. Así que hicimos el regreso acortando y prescindiendo de un tramo que pertenece al camino de Santiago Portugués que pasa por el río Labruja, aunque la pateada nos llegó bien.

Desde la confraternización con hermosísimos caballos a unos cuantos torneos de billar de chicas contra chicos (no voy a decir quien ganó para que los egos no se alteren, ni para los que ganaron ni para quien perdió, quedamos en que tendríamos que revisar las normas básicas del billar americano pues entre tanto cachondeo alguna que otra trampa se coló..., jejejejeje...). Lo único cierto es que todo contacto con la madre tierra es una bendición y si es en buena compañía esta que escribe no podría desear nada mejor.

El entorno no pudo haber sido mejor ni peor, simplemente era el adecuado y el que se favoreció. Tranquilidad, buenas vistas, buen tiempo, horizontes despejados, ánimos dispuestos, buenos caminantes, buenos amigos. Del tema de cocinar y de lavar cacharrada durante nuestra estancia nos encargábamos entre todos con lo cual no fue nada pesado convivir, todo estaba rico rico, desde la compañía hasta el calor de hogar, y desde lo compartido a los momentos personales; pudimos disfrutar de una señora casa acogedora, agradecida y complacida con la vida que se desarrollaba en sus internos y externos, y toda ella a nuestra entera disposición; de una tierra que nos ofreció naranjas y limones casi directamente exprimidos del árbol, de romero y perejil con el que aliñar nuestras comidas, y de un porche en el que degustamos los platos en un ambiente íntimo y relajante que favoreció las buenas conversas y la buena distensión, el ralentí del tiempo y acoplarnos a un ritmo que vivificó nuestras energías aceleradas; aunque pensemos que lo llevamos más o menos bien en nuestro cotidiano cuando llegas a ambientes así te das cuenta de lo vertiginoso que va todo en un día a día cada vez más repleto de imprevistos que ya no cogen ni se pueden colar en la agenda cotidiana.

Tuvimos ocasión de visitar una feria de antiguedades con mucho ajetreo turístico en un ambiente relajado y natural, con mucho verde y agua en el entorno, de disfrutar del folklore popular en unas danzas que me dejaron impresionada con los atuendos, las danzarinas vestían unas polainas blancas muy bonitas que se insinuaban muy sensuales, abriéndose la imaginación hacia tiempos pretéritos cuando de una mujer no se veía más que el tobillo y lo que sería llegar a verlas bailar dando vueltas  mientras se dejaban entrever las polainas y la piel, bueno bueno bueno...., ¡tremenda imaginación!. Y los hombres bailando con esos zuecos tan poderosos, esas figuras tan esbeltas mientras sacaban sonidos que acompañaban la danza con unas castañuelas que le daban ritmo y armonía al baile.

O unas bicicletas antiguas, una de ellas con carrito para bebé incorporado, ¡qué cosas oigaaa!, si es que todo está inventado desde hace tanto tiempo que lo nuevo nos parece original cuando la realidad es que como casi siempre ocurre, todo es reciclado, puro reciclaje. Quise regatearle a un vendedor por la figura de un Santo que me interesaba, no es que me invadiese una vena religiosa, que para nada, sí porque el Santo en cuestión era de mi interés, por raro de encontrar entre tanto Santo habitual, porque aunque es fácil de identificar por su atuendo y pose no lo es tanto encontrarlo en otros formatos y posturas, y porque tenía una cierta antiguedad; el caso es que pedían un precio importante por él que yo no estaba dispuesta a pagar ya que tenía algunos desperfectos que tendría que restaurar, y como no sé regatear y enseguida se me ve el plumero pues no sé poner cara de póker para ciertas cosas y seguro que se me veía el interés y el deseo en la mirada, el vendedor no admitió mi inexperto regateo, así que me quedé sin el Santo, será que así tenía que ser.

Llegada al dulce y acogedor hogar dónde todavía teníamos al tiempo cómplice acompañándonos. Un reto más para una partida al billar en la que todos entramos al trapo. Fue muy divertido jugar por parejas e ir tomándonos cada vez más en serio el juego, elaborando estrategias de ángulos en los que tocar para que entraran las dichosas bolitas, el vacile, las risas, el delicioso vino añejo de porto tan dulce como la miel, alguna que otra infusión por el medio por eso de no perder la partida, ¡jaja!, el placer de ver una estrategia bien elaborada convertida en acierto o la cara de idiota que se le queda a una cuando la bola se va a su bola tapete adelante y los compañeros vacilan con la mejor de sus carcajadas no quedándote otra que unirte a ellas, jajajajaa....

Fin de la velada con la lectura de un cuento para los caminantes y a dormir que mañana es otro día.

El día amaneció lindo y tranquilo, sin prisas por nada más que por dejarnos fluir el resto del tiempo del que disponíamos, que ya no era mucho, había que regresar. Desayuno delicioso y decisión de qué queríamos hacer. No iba a ser patear sino disfrutar del entorno. Las chicas decidimos quedarnos y plantear la comida mientras los chicos se fueron a comprar pan y ensalada para acompañar (esa era la excusa), el hecho era que nos apetecía quedarnos entre chicas y a los chicos les apetecía confraternizar a su manera. Llegaron como gallitos jabándose de lo bien que se lo pasaron hablando con las preciosidades con las que se encontraron mientras se tomaban unas cervecitas mientras las chicas los únicos gallos que escuchamos eran los de los alrededores, jajajaja, eso sí, con un porte envidiable que no defraudaba a ninguna gallina del corral.

Comida bajo la sombra que ofrecía el generoso porche, colándose una brisita ligera que invitaba a la siesta y a una sonrisa de beneplácito mientras piensas y sientes que esto sí que es vida.

Recoger las pertenencias y despedida, no sin antes contemplar la presencia y alegría de un hermoso rododendro en flor recién plantado. Abrazos que se contagian el sincero afecto y promesas de continuidad en el corazón.

Que no nos falte el camino en el cual las presencias son camino y compañía con la que caminar los buenos rumbos.

Con afecto,

S., mayo 013

Genial Jodorowsky

*Del libro " Yo, el Tarot "

EL LOCO

Peregrino en el encanto abominable de las formas,
mensajero de lo esencial, es decir de mí mismo,
desdeñando los ensueños del pensar
hago de todos los caminos mi camino.
Hoja seca que en un suspiro del tiempo
viene a conceder esperanza a las hogueras,
escalofrío que torna verde los labios de las hembras
y violeta el miembro que penetra sus misterios,
sonido que se desliza entre el badajo y la campana,
serpiente que repta en la roca sin dejar huella,
misterio insondable del origen primero, sueño que
sueña,
abundancia invisible, todas mis horas son siempre hoy.

Voy a lo esencial, al centro del mundo,
y entre el vacío que separa a los números
me expando hacia las diez direcciones
para encontrar mi significado profundo
en cualquier sitio.

Dejo siempre que las circunstancias decidan
porque sé que soy yo mismo quien las crea.
Me apodero de las mil cosas al entregarme a ellas
pero cuando marcho aquí lo hago ya en otros mundos.
Sin principio ni fin, más anciano que la noche o el día,
más joven que el niño recién creado por el cosmos,
más brillante que la luz y más oscuro que un abismo,
soy el fuego que arde en el centro de la mente.

¿Quién se atreve a definirme? Con mis zapatos rojos
borro todas las fronteras. No me enquisto,
no me escondo, no me escapo, no agredo.
Como las nubes sin cesar me transformo.
Cuando cesa el ensueño de la separación
soy el mismo de antes y el mismo de después.
Soy la palabra secreta encerrada en cada piedra.
Voy en el germen, en la espiral del crecimiento,
en la danza afelpada del organismo que declina.
Eje invisible de todo lo que gira
soy la locura agazapada en la lengua del sabio,
la víctima en el lobo, el ladrón en el juez.

Huyo de las palabras porque sólo son memoria
y sin embargo mi silencio las sostiene.
Soy el contenido que escapa de las formas,
el terreno donde germinan las estrellas,
la indecibleVerdad raíz de la Belleza,
resplandor que denuncia mi acción invisible
agregando la demencia de lo impensable
al objeto que esconde cada palabra
y a la palabra que esconde cada objeto.

Soy el vuelo antes del nacimiento del pájaro,
la música sin músico, el tiempo sin arquitecto,
el silbido que precede a la espada,
el coro celestial de los gusanos
inscrito ya en el cuerpo que nace,
los gestos ordenados en el espacio futuro
creando los senderos por donde pasará el danzante,
la vibración eterna de cada semilla efímera,
la caída que ha de darle significado al muro,
el beso que hace nacer todos los labios.

En mi abismal energía el pensamiento pierde límites.
Ante cualquier proposición abro el abanico
de los múltiples contrarios,
el ciclón que se pasea entre las tumbas,
el pantano donde se hunden los cimientos de la razón
para producir la flor indiferente
que se entrega al temerario regocijo del momento
surgiendo como un sapo volador del lago infinito.

A veces me siguen fugaces recuerdos de lo que
he dejado atrás
en mi carrera incesante por no perder la inocencia
primera,
allí donde no existen cualidades ni reputación ni leyes
ni nombre ni sexo ni edad ni país ni tradición
ni historia.
Sin preocuparme dejo entrar en mí mismo
los innumerables aspectos de mi ser.

Nado contra la corriente hasta llegar a la fontana
donde el paso final se sumerge en el comienzo.
Sin rechazar la complejidad voraz del mundo
en medio de las diez mil cosas soy un eje único.
Ante lo que brilla me extiendo como sombra.
Los abismos sombríos me convierten en luciérnaga.

Espectador en llamas desintegro las estructuras
de la ilusión
observando el mundo como un espectáculo vacío.
Aquello que busco lo he encontrado hace mil años.
La presa como un perro fiel me persigue.
Espacio es mi cuerpo infinito y Tiempo
lo que a mí me sucede.

Disuelto en la conciencia devengo el Creador.
El universo entonces se me apareace como un hijo
único.
Miro a todos los seres y las cosas con amor de padre
y es intensa mi ternura por la existencia efímera.
Nada comienza nada termina nada nace nada muere.
Sé que al lanzar una piedra hacia el confín remoto
he de verla llegar un día a la palma de mi mano.
Tripulante del sueño no le temo al despertar.
No soy pez engreído que al saltar del agua se piensa
dueño del cielo.
Reconozco que sólo soy un parte ínfima del engranaje
oceánico
y acepto con amor sacrificar mi figura ilusoria
para que el corazón de luz se abra en rosa de fuego.

De mi pensamiento no queda más que el perfume
porque las palabras antes que música fueron aroma
y de mis pasos el ritmo bruto de la ausencia de
esquema.
Soy lo que soy, amo como amo, deseo lo que deseo,
estoy donde estoy.
Centrado en la fuente de la vida soy aquel que nunca
duerme
como una llama de oro en un vaso de cristal sin fin.

Superación

Yo quería ser buen@ en muchas cosas.
Ahora creo que tengo que aprender
a ser mejor en las que importan.

S., mayo 013

Un paseo onírico y virtual, más que físico y materializado en una acción

Tiempos en los que las obligaciones se acumulan. Ya cuenta con cierta sabiduría bien asimilada y no existen batallas perdidas contra el tiempo, ya no se le planta cara, más bien se elige la opción de que tal vez, con un poco de inteligencia, puede optar a ganar una guerra que sólo puede provenir de una falta de resistencia y de esfuerzo que merma la energía. Así que simplemente asume las obligaciones sin lamentar no disponer de un espacio de tiempo al día para sentirse persona única, sabiendo esperar su momento muchas veces con el deseo de que la paciencia continúe a su lado, sabiendo que no siempre es posible y que todavía asoma la impaciencia.

El caso es que todavía puede soñar, un soñar despierto mientras contempla el mar, un cielo que hoy se presenta con más motivos azules que en estos días, con nubes que anuncian temperaturas fiables y un ritmo que por muy acelerado que sea también va anunciando un fin de semana próximo con promesas de ralentís necesarios y de ausencia de pensamientos tan sólo ocupados de deberes y obligaciones.

Echa de menos esa caminata diaria, ahora suplida por una más de tantas tareas. Se dice que ya vendrán tiempos más relajados, que tan sólo es cuestión de permitirle a la vida completar sus propios ciclos, sus propias mareas.

¿Desde cuando tantas prisas? ¿desde cuando no es suficiente el tiempo para tanto quehacer?, se diría que cuanto más hace más le viene encima, interminable sucesión de actividades, todas importantes, todas con su razón de ser, todas reclamando tiempo, y el tiempo es sólo el que es.

Recuerda otros años por estas épocas, todavía disponía de alguna media tarde para salir hacia las playas y exponer un cuerpo íntegro al sol, para regresar con la sensación de un poquito más de vida dentro y con las fuerzas suficientes para proseguir. Ahora debe de contentarse con un moreno de esos que llaman de albañil, con la marca de la camiseta oculta, tan sólo presentando a la vista una piel morena y curtida en rostro y brazos tras un fin de semana de rayitos al sol.

¿Donde están aquellas historias incipientes de sirenas y capitanes en los inicios de una primavera anunciando veranos cálidos y aguas acogedoras refrescando el espíritu?, ahora tan sólo existen sueños oníricos y virtuales viendo desde la ventana la vida que sigue un curso en el que no se puede participar más que de espectador.

Vendrán los tiempos que se añoran, no cuando uno quiere sino cuando sean de ser.

S., mayo 013

Hoy por fin.....

Casi las tres de la tarde. Hoy es el día en el que envío una vez más un manuscrito mil veces corregido y que ya no se parece en casi nada a lo que fue. Ya no hay vuelta atrás.

Muy probablemente cuando vuelva a revisar encontraré mil y un detalles que podría corregir, cambiar, tal y como ha venido siendo en el último mes y medio. Un orden cronológico de un instante de vida que abarca casi cinco años de una existencia. Los amigos más íntimos dicen que tengo pánico escénico pues cuanto más lo reviso más pésimo e inútil  me parece el mensaje que he ido hilando a través del tiempo.

No sabía lo que implicaba publicar un libro, la responsabilidad que contraía, el deseo de que sea limpio, transparente, fidedigno. Siempre he sabido que no puedes complacer a todo el mundo y ni mucho menos espero de esta aventura fama, reconocimiento, acuerdo íntegro por parte del lector que considere que vale el esfuerzo leerlo..., si quiero darle rienda suelta a una ilusión que parece que se va convirtiendo paso a paso en una realidad.

Me atemoriza la crítica. No es un blog en el que relatas lo que te apetece y sale espontáneo, es un libro!, jaja!, un libro que estará disponible en algún momento y que me puede aportar alegrías y también decepciones, no a las personas que lo lean o no sino a mí como autora de algo que acabará confirmándome una ilusión convertida en acto o en decepción y revisión de mi manera de sentir y de escribir.

Debo coger un barco que me transporte a la ayuda que necesito para revisar y enviar los últimos detalles, tales como sinopsis, contraportada, imagen que ilustrará la portada, algo sobre mí....,¡madre mía!, esto ya no tiene vuelta atrás, ¡asustada estoy!, sigo siendo tan espontánea como para asombrar hacia terrenos que pueden sorprender negativamente, y aún sabiéndolo no me puedo negar a plasmar lo que siento.

Desde aquí quiero agradecer a todos los lectores de este blog, los de siempre y los nuevos, el que consideren que vale su tiempo detenerse a leer las consistencias y las muchas incoherencias de ésta que escribe.

Un abrazo virtual y mi más sincero afecto, siempre.

S., mayo 013

Robándole tiempo a un día laboral

La simplicidad de un paseo en el que te acompañan las margaritas en los extremos del camino. Flores sencillas apuntando los colores del sol a un espíritu que siente la necesidad de apaciguar en cada paso las obligaciones de un día a día. Espacios vacíos para ser llenados de un asomo de paz y de sosiego a un cotidiano; ayuda simple y eficaz que apacigua y ralentiza ritmos que se aceleran por sí solos; cuanto menos, agradecer esos pequeños instantes robados a un tiempo que produce arritmia indeseada aunque absolutamente real por mucho que no se quiera; a qué negarlo entonces, simplemente adecuarse a este instante de ralentí casi sintiendo que se le roba tiempo al tiempo.

Se suman a la caminata ligera unas gotas de lluvia primaverales que no molestan. Olor a tierra mojada con temperatura cálida que no frena, aunque se te cruce por un instante la tesitura de si sigues o si regresas. Y sigues, claro que sigues....

Se te cruzan pensamientos varios durante el trayecto mientras agradeces las vistas, las olas del mar revueltas, el planeo de las aves anunciando lluvias venideras, el viento que te agita y que te revuelve la cabellera, la atención a los pasos dados uno detrás del otro semejándote que desde la atención no son iguales sino que cada paso dado pisa diferente marcando infinitas huellas, las de ayer, antes de ayer, la semana pasada..., intuyendo los pasos venideros pareciendo iguales porque el camino no varía y sabiéndose diferentes porque ningún día viene siendo igual al siguiente.

Ordenando lo que ocupa últimamente, el concepto de la neutralidad puesto en práctica, dejándote de teorías pensantes que no van más allá de una idea sino materializando una acción que no siempre es bien recibida, cuanto menos aceptada o comprendida sino más bien cuestionada acostumbrados como estamos a manejarnos como podemos en los extremos. La simplicidad y la dificultad del que decide transitar por el caminito del medio.

Apenas este lapsus antes de continuar una jornada que termina bien entrada la noche. Mientras tanto el agradecimiento a este momento de laxitud regalada con la sensación de que se ha conseguido robarle tiempo a un día laboral.

S., mayo 013

Día Marte " no tan guerrero "

Agradecimiento.
Al tacto, al buen
sentimiento, a la
implicación, al corazón.
A la inteligencia
que brilla, al buen
pensar, al buen
ser, al buen hacer.
A la buena comunicación.
A la buena gestión, a la
confianza, a la armónica
disculpa, al saber ceder,
al saber parar. A la
entrega de quien no
espera más que conseguir
siguiendo dar.

S., mayo 013

No quería regresar aquí.....

¿Quien querría marchar del paraíso?

Llegaba un viernes tarde tras una semana intensa en la que apenas tuvo tregua entre tanto estímulo y tanta ocupación. El viaje se le antojó interminable, denso, en el medio de un tráfico de innumerables camiones que parecían reírse de su necesidad pues cuanto más grande era ésta más lenta se le hacía la llegada.

Faltando 15 minutos para la llegada el entorno empezó a cambiar y con él su propio desasosiego, dándose un cambio de ritmo espontáneo que inmediatamente le aportó una sensación de la tan añorada calma en su más refinada cualidad. Se encontró la puerta de entrada abierta de par en par y un recibimiento cálido que le hizo olvidar instantáneamente todo lo que pudiese existir más allá de esas compuertas.

Y sus sentidos se abrieron al espacio que acogería la ausencia de añoranzas. Allí no existe la prisa ni tampoco la pausa sino que tan sólo existe un momento a momento. Enseguida eligió un atuendo con el que poner la piel al sol, extender los brazos observando el amado paisaje, respirar el álito de la brisa, convertirse en ignorante de deberes y obligaciones, observar el crecimiento invisible de las flores, escuchar el silente panorama, saborear un zumo de limón recién recogido del árbol, tumbarse en la tierna hierba exhalando aromas a frescor. Cerrar los ojos y ver, abrir la escucha y asombrarse plácidamente.

Cena al aire libre de la noche que acompaña con inquilinos invisibles aunque presentes. Muy pronto empezaron a cerrarse los ojos tras la llegada de ritmos más propios y tan necesarios. Mañana sería otro día.

Amanecer en el que se podría hacer cualquier cosa. Desayuno, aseo y exploración que espera. No importa la elección del camino a seguir, sólo importa el camino. Pasos, pasos, pasos que transportan hacia algún lugar indefinido que se va definiendo por sí solo. Sol, verde, agua, cielo, tierra, sombra, silencio. Sol, gris, pueblo, gente, aromas a civilización, asfalto, ruido, parada a la sombra de un entorno pacífico en las afueras y refrigerio que armoniza los sudores sentidos. Y regreso al sol, verde, agua, cielo, tierra, sombra y silencio en el camino.

Llegada de dos caminantes más al paraíso. Caminata corta hacia el río y regreso al paraíso por otro lugar nuevo, uno más que surge en una exploración espontánea. Cena para cuatro que supo a gloria. Conversaciones demoradas alrededor de una mesa. ¡Las dos de la madrugada!, a dormir que mañana es otro día.

Amanecer en el que se podría  hacer cualquier cosa. Desayuno, aseo y exploración que espera. No importa la elección del camino a seguir, sólo  importa el camino. Pasos, pasos, pasos que transportan hacia algún lugar indefinido que se va definiendo por sí solo. Monte arriba fue como descubrieron una maravillosa arboleda autóctona que entregaba frescas sombras y contrastes lumínicos imposibles de reproducir. Majestuosos y antiguos árboles custodiando secretos que sólo el caminante experimenta, rincones íntimos dónde lo único que se escucha es la hojarasca seca crepitando bajo los pies para llegar a algún lugar en el medio de ninguna parte mostrando restos de sinsentidos que levantan risas de placer entre compañeros de aventuras. Propuestas nuevas en el camino y entretando una ruta inexplorada que ya se va perfilando concreta a base de incursiones por natura sin ningún tipo de planificación anterior.

Como no, bar en el camino antes de regresar al paraíso. Pequeñas nubes mentales instalándose ante la inminente partida. Quedaba recoger que no borrar, las huellas de dos días para no desestabilizar la armonía de un lugar que bien recibe.

No quería regresar aquí.....

Más aquí está de nuevo.

S., mayo 013